El pádel se ha convertido en uno de los deportes más practicados en España. Es divertido, social y apto para casi cualquier edad, pero también exige movimientos explosivos, cambios de dirección, frenadas, giros y golpes repetitivos que pueden favorecer la aparición de lesiones si no existe una buena preparación física.
En Fisioterapia Hispanidad, en Fuengirola, cada vez atendemos a más jugadores de pádel, tanto aficionados como habituales, que acuden por molestias derivadas de la práctica deportiva. Muchas de estas lesiones podrían evitarse con una correcta prevención y un tratamiento precoz.
En este blog te explicamos cuáles son las lesiones más frecuentes en el pádel, por qué aparecen y qué puedes hacer para evitarlas.
¿Por qué el pádel produce tantas lesiones?
Aunque pueda parecer un deporte de intensidad moderada, el pádel combina numerosos gestos que generan una gran carga sobre músculos, tendones y articulaciones.
Entre los factores que aumentan el riesgo de lesión encontramos:
- Falta de calentamiento.
- Déficit de fuerza y estabilidad.
- Mala técnica de golpeo.
- Exceso de partidos en poco tiempo.
- Uso de una pala inadecuada.
- Falta de descanso entre entrenamientos.
- Jugar únicamente los fines de semana realizando esfuerzos muy intensos.
Cuando estos factores se acumulan, el organismo deja de adaptarse correctamente y aparecen las lesiones por sobrecarga.
1. Epicondilitis o «codo de tenista»
Aunque su nombre haga referencia al tenis, es una de las lesiones más frecuentes en los jugadores de pádel.
Se produce por una sobrecarga de los tendones que permiten extender la muñeca y los dedos debido a los golpes repetitivos.
Síntomas
- Dolor en la parte externa del codo.
- Molestias al sujetar objetos.
- Pérdida de fuerza al agarrar la pala.
- Dolor al realizar el revés o la volea.
Al principio solo aparece durante el partido, pero si no se trata puede convertirse en un dolor constante incluso en actividades cotidianas.
¿Cómo ayuda la fisioterapia?
El tratamiento incluye:
- Terapia manual.
- Ejercicio terapéutico específico.
- Trabajo de fuerza progresivo.
- Técnicas como la electrólisis, ondas de choque o neuromodulación cuando están indicadas.
- Corrección de los factores que originan la lesión.
2. Lesiones de hombro
El hombro soporta cientos de golpes por encima de la cabeza durante un partido.
Los remates, bandejas y saques generan un gran trabajo del manguito rotador, pudiendo aparecer:
- Tendinopatías.
- Bursitis.
- Pinzamiento subacromial.
- Sobrecarga muscular.
Síntomas
- Dolor al levantar el brazo.
- Molestias al rematar.
- Pérdida de fuerza.
- Dolor nocturno.
Un tratamiento temprano evita que una simple inflamación evolucione hacia lesiones más complejas.
3. Esguinces de tobillo
Los desplazamientos rápidos y los cambios bruscos de dirección hacen que el tobillo sea una de las articulaciones que más se lesionan.
Los esguinces suelen aparecer al:
- Cambiar de dirección.
- Frenar bruscamente.
- Pisar una bola.
- Aterrizar después de un salto.
¿Qué ocurre si no se rehabilita bien?
Muchas personas dejan de sentir dolor a las pocas semanas y vuelven a jugar sin haber recuperado completamente la estabilidad del tobillo.
Esto aumenta el riesgo de:
- Nuevos esguinces.
- Inestabilidad crónica.
- Dolor persistente.
- Lesiones en rodilla o cadera por compensación.
La fisioterapia ayuda a recuperar la movilidad, la fuerza y la propiocepción necesarias para volver a jugar con seguridad.
4. Lesiones de rodilla
La rodilla soporta una enorme carga durante el pádel.
Las más habituales son:
- Tendinopatía rotuliana.
- Lesiones meniscales.
- Esguinces de ligamentos.
- Sobrecarga del tendón rotuliano.
Los cambios de dirección rápidos y las frenadas repetidas aumentan considerablemente el estrés sobre esta articulación.
Los jugadores que ya presentan debilidad muscular o lesiones previas tienen mayor riesgo de sufrir una recaída.
5. Sobrecargas musculares y roturas fibrilares
Gemelos, isquiotibiales, cuádriceps y aductores trabajan continuamente durante un partido.
Cuando existe fatiga muscular o falta de preparación física pueden aparecer:
- Contracturas.
- Sobrecargas.
- Roturas fibrilares.
Estas lesiones suelen comenzar como una simple molestia que empeora conforme continúa el esfuerzo.
Realizar un calentamiento adecuado y un trabajo de fuerza disminuye notablemente el riesgo.
¿Cómo prevenir las lesiones en el pádel?
La prevención es mucho más eficaz que tratar una lesión cuando ya está instaurada.
Estos son algunos consejos fundamentales:
Calienta correctamente
Dedica entre 10 y 15 minutos antes de jugar para:
- Activar la musculatura.
- Movilizar las articulaciones.
- Preparar el sistema cardiovascular.
Evita empezar un partido en frío.
Entrena la fuerza
La fuerza es uno de los factores que más protege frente a las lesiones.
Especialmente importante fortalecer:
- Glúteos.
- Core.
- Hombros.
- Antebrazos.
- Gemelos.
No basta con jugar partidos para mejorar físicamente.
Mejora la movilidad
Una buena movilidad permite ejecutar los golpes con menos compensaciones y menor sobrecarga.
Trabajar la movilidad de:
- Cadera.
- Columna dorsal.
- Tobillo.
- Hombro.
reduce significativamente el riesgo de lesión.
Descansa
Jugar cuatro o cinco partidos seguidos durante el fin de semana sin preparación previa es una de las causas más frecuentes de lesión.
El descanso también forma parte del entrenamiento.
Utiliza una pala adecuada
Una pala demasiado rígida, pesada o con un balance inadecuado puede aumentar la carga sobre:
- Codo.
- Muñeca.
- Hombro.
Elegir el material adecuado también ayuda a prevenir lesiones.
¿Cuándo acudir al fisioterapeuta?
Muchas personas esperan hasta que el dolor les impide jugar.
Sin embargo, acudir en fases iniciales permite:
- Recuperarse antes.
- Evitar lesiones crónicas.
- Corregir los factores que originan el problema.
- Reducir el tiempo de baja deportiva.
Una pequeña molestia mantenida durante semanas suele ser el primer aviso de que algo no está funcionando correctamente.
La fisioterapia: mucho más que tratar el dolor
Actualmente la fisioterapia deportiva no consiste únicamente en aliviar una lesión.
También busca:
- Analizar por qué se ha producido.
- Corregir déficits de movilidad.
- Mejorar la fuerza.
- Optimizar la técnica de movimiento.
- Diseñar ejercicios específicos para prevenir recaídas.
En Fisioterapia Hispanidad realizamos una valoración individualizada para identificar el origen de la lesión y establecer un plan de tratamiento adaptado a cada jugador. Nuestro objetivo no es solo que desaparezca el dolor, sino que puedas volver a disfrutar del pádel con seguridad y reducir el riesgo de futuras lesiones.
Conclusión
El pádel es un deporte fantástico para mantenerse activo, mejorar la condición física y disfrutar del ejercicio, pero también exige una buena preparación para evitar lesiones. El codo, el hombro, la rodilla, el tobillo y la musculatura de las piernas son las zonas que con más frecuencia sufren las consecuencias de la sobrecarga y los movimientos repetitivos.
Escuchar a tu cuerpo, no ignorar las primeras molestias y trabajar aspectos como la fuerza, la movilidad y la técnica marcarán la diferencia entre jugar con continuidad o pasar largas temporadas lesionado.
Si notas dolor durante o después de tus partidos, en Fisioterapia Hispanidad, en Fuengirola, podemos ayudarte con una valoración completa, un tratamiento personalizado y un programa de prevención para que vuelvas a la pista en las mejores condiciones.
Bibliografía
- International Padel Federation (FIP). Sports Medicine and Injury Prevention in Padel.
- Sánchez-Alcaraz Martínez BJ, Courel-Ibáñez J, Muñoz D, et al. Injury Profile in Padel Players: A Systematic Review. International Journal of Environmental Research and Public Health.
- World Physiotherapy. Sports Physiotherapy and Injury Prevention.
- American College of Sports Medicine (ACSM). ACSM’s Guidelines for Exercise Testing and Prescription.
- Bahr R, Clarsen B, Ekstrand J. The IOC Manual of Sports Injuries. Wiley-Blackwell.
- Brukner P, Khan K. Clinical Sports Medicine. McGraw-Hill.